[FOTOS] La nueva base policial militarizada de Carabineros en pleno Territorio Mapuche

Junio 15, 2016 | 11572 Visitas
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MALLEKO/ Operativa se encuentra la nueva base de policía militarizada en el sector de Pailahueque, comuna de Ercilla, del cual su infraestructura fue anteriormente un liceo agrícola con gran número de estudiantes mapuches, el Estado lo dejó de subsidiar, quedó abandonado y ahora es un nuevo y moderno centro de operaciones de policía militarizada, ver nota “que es lo que esconde la nueva base de policía militarizada”, en aquella nota anterior se ven imágenes del recinto antes de ser remodelado y pintado, ahora se encuentra funcionando en la vena principal del Wallmapu (ver set de imágenes más abajo), a un costado de la carretera 5 sur, en un punto geopolíticamente estratégico, debido a tres puntos importantes de analizar y comprender:

  • Uno es garantizar la protección de la arteria central incrustada en el territorio ancestral mapuche colonizado por el estado chileno, siendo este el transcurso principal de flujo de capitales, recursos y materias primas (explotación de la tierra), la espina dorsal de la estructura económica neoliberal de enfoque extractivista, por ende la seguridad de esta carretera es fundamental para el expansión del extractivismo hacia el sur, del cual se desarrolla principalmente en la región de la Araucanía a través de la industria forestal, con la tala de bosques nativos y reemplazados por el monocultivo de pino y eucaliptus. Esta vía es medular, la paralización o bloqueo de esta ruta puede causar estragos en la economía, efectos colaterales en el sector privado y público, bien lo saben los empresarios aglomerados en los gremios de camioneros, quienes en varios procesos históricos han irrumpido el flujo vehicular, para desestabilizar el régimen y lograr imponer sus visiones y planes. Eso si, la base de policía militarizada en pailahueque es para proteger los camiones cargados de recursos que van para una elite empresarial, que circulan en territorio ancestral mapuche, por ende, según lo solicitado desde el empresariado al ejecutivo, es doblar la seguridad de esta ruta en un sector donde la resistencia mapuche ha dejado en jaque el trascurso de capitales, un sector donde la resistencia aumenta en su poder de acción y coordinación, dejando graves consecuencias económicas a los que insisten en seguir saqueando y explotando el territorio ancestral.
  • El otro punto es que en Pailahueque y alrededores, ha habido un alza de comunidades y Lof en resistencia, siendo legítimamente reivindicados una gran cantidad de sitios, predios y fundos que son pertenecientes al pueblo mapuche y se encuentran en manos de empresas forestales, latifundistas, colonos y agricultores de apellidos europeos. Hoy prácticamente aquel territorio es la expansión del conflicto actual, la correlación, el aumento y reemergencia de comunidades, Lof en resistencia y sectores radicales de la llamada mediáticamente como zona roja del sector interior de Pidima y Collico, que debido a una historia épica, generaciones de combatientes, años de luchas y resistencias, ha logrado materializar un necesario aumento en el horizonte de recuperaciones territoriales que se han extendido hacia varios kilómetros al sur, hacia el sector de Pailahueque y alrededores, el desarrollo de una disputa territorial que no acaba con la recuperación de un par de fundos y predios, está encaminada hacia la recuperación total del Wallmapu, “por las buenas o por las malas se tendrán que ir los usurpadores”, como dicen los peñis. Hace diez años atrás los empresarios y latifundistas del sector Pailahueque y alrededores jamás imaginaron que las reivindicaciones, enfrentamientos y acciones de resistencia propios de la zona roja sector interior Pidima y Collico se hallan extendido hasta sus fundos y sectores, ya que este se encontraba envuelta en una hipócrita falsa paz, pensaban que su lucro a costa de la explotación de una tierra usurpada iba a seguir sin mayor problema, pensaban que los otros latifundistas vecinos iban a ser los únicos objeto de ataques y enfrentamientos, pero no, los años de resistencia traen más resistencia, es un ciclo en progresivo aumento. Era cosa de tiempo para que las recuperaciones territoriales de Malleko maduraran y proliferaran, encubados e impulsados desde aquellos procesos de lucha en el sector donde asesinaron a los jóvenes Weichafe Alex Lemun, Jaime Mendoza Collio, Rodrigo Melinao, también una treintena de detenidos, perseguidos y encarcelados, ahora estos arduos procesos reivindicativos pasados y la reconstitución territorial han ido dejando sus frutos, acumulando experiencias de lucha, retomando espacios donde desarrollar la autonomía, con el impulso de nuevas generaciones de luchadores y weichafes. Estamos hablando de aquellos sectores en Wallmapu donde la resistencia nunca duerme, cuando no hay noticias de lo que allí ocurre es porque algo se gesta en silencio, se conspira una acción con fines justicieros y tan solo se detiene momentáneamente para tomar impulso y golpear con más fuerza y precisión al capitalista, coordinadamente, como lo hacían los ancestros en tiempos de Weichan. Son comunidades emblemáticas junto a comunidades nuevas la que continúan la senda de la recuperación territorial por la vía de los hechos y la resistencia directa: práctica y planteamiento que cada vez gana más adherentes debido a su coherencia, efectividad y viabilidad, la suma de las luchas anteriores suma condiciones para luchas actuales con mayores niveles de resistencia, por ende mayor poder de fuego, también poder de impacto e influencia. Por este punto también se explica la instalación de dicha base de policía militarizada en este sector, en la guerra nada es casual ni al azar, todo tiene un diagnóstico previo, una perspectiva geopolítica, millonarios intereses económicos y tráficos de influencias. Los organismos de seguridad se anticipan a los sucesos, instalaron esta base de policía militarizada para intentar detener, contener y arremeter atreves de las fuerzas represivas el desarrollo de las reivindicaciones territoriales mapuches en la zona, tratar de anular las acciones, sus consecuencias y desenlaces, tratar de revertir el escenario de lucha que se gesta. Siguiendo este análisis, algunos cuerpos represivos de la base de policía militarizada de Pidima fueron enviados a la nueva base de policía militarizada de Pailahueque, que están a solo 6 kilómetros de distancia, debido a que los escuadrones de FF.EE y GOPE de Pidima ya llevan años circulando y operando por el territorio ancestral mapuche, tienen experiencia de como moverse en el sector, conocen los caminos internos y las particularidades del territorio, entonces la estrategia de la institución de Carabineros fue llevar algunos escuadrones experimentados de la base de Pidima a la nueva base de Pailahueque para que den instrucción y orientación a los cuerpos represivos nuevos traídos desde otros regimientos externos, que vienen llegando en blanco, sin experiencia operativa en la zona y por ende los oficiales y uniformados que tienen un historial de represión en este territorio son los que dirigirán las operaciones represivas. Este punto es clave ya que un ejército de ocupación sin experiencia en un territorio usurpado es más vulnerable a una eventual resistencia, su campo de acción y movimiento se ve más reducido, en cambio un ejército con experiencia operativa en un territorio usurpado, tiene más probabilidad de lograr sus objetivos represivos, detener, enfrentar y arremeter contra el “enemigo interno”, al mapuche subversivo que lucha por recuperar su territorio natal, reconquistar sus derechos y avanzar hacia la autodeterminación. No olvidar que gran parte del Wallmapu fue usurpado a través de la ocupación militar y esta nueva base de policía militarizada es la continuación de esta política de colonización violenta.
  • El tercer punto del porqué la nueva base de policía militarizada fue instalada en Pailahueque es debido a que en esta zona se pretende construir un parque eólico de generación energética (negocio eléctrico), mega proyecto que intervendría y devastaría irremediablemente el territorio, talando bosques nativos e instalando grandes torres y hélices, del cual ya se encuentra aprobado en el SEA y nunca fue consultado a las comunidades del sector, ver nota “Pueden construir el parque eólico por la fuerza, pero estamos dispuestos a impedirlo”ver nota “Reivindicaciones territoriales en Pailahueque ante parque eólico”. Entonces esta base de policía militarizada daría las garantías a la empresa para poder ejecutar las obras con la garantía de tener a las fuerzas represivas escoltando sus instalaciones y faenas. Ante este contexto, después de una serie de declaraciones, comunicados y mensajes hechos por diversas expresiones y sectores del pueblo mapuche, la empresa constructora que tenía contrato de obra con la central energética, se retiró de dicho contrato de obra, debido a que no quería sufrir daños, sabotajes y ataques por parte de encapuchados armados a sus máquinas e instalaciones, entonces la constructora se retiró del mega proyecto, al igual que en muchos lugares los contratistas y empresarios no realizan sus faenas en zonas de conflicto. Un punto a favor de la resistencia, cuando la violencia revolucionaria y las acciones de sabotaje, en los hechos frena o detiene momentáneamente los procesos de construcción de mega proyectos y negocios donde se explota la tierra. A pesar de que el proyecto está en pausa debido a este contexto de resistencia mapuche, no se descarta que otra empresa constructora se adjudique un suculento contrato de obra y se retomen las obras del parque eólico, lo cual daría pie a la detonación de un conflicto de mayor envergadura, ya que las comunidades del sector han jurado que no dejarán instalar el parque eólico, ya que el daño a la naturaleza, por ende también a la integridad de las comunidades es irreparable. En este momento, por los caminos rurales aledaños a los lugares donde pretenden instalar el parque eólico, se ve una gran presencia policial, en puntos fijos y también vehículos blindados de carabineros circulando permanentemente, ejecución del plan cuadrante y controles de identidad, cuestión que hace poco tiempo atrás no existía. Cuando un lugar tranquilo, de un tiempo a otro se transforma en un eventual escenario de guerra, con el sello característico del Wallmapu indómito.

Actualmente, bajo las denuncias que hacen las comunidades de la zona y bajo el registro hecho en terreno por werken.cl, en la carretera 5 sur, entre Collipulli y Victoria, particularmente entre la base de policía militarizada de Pailahueque y de Pidima, lugar donde se desarrollan diversas recuperaciones territoriales mapuche, cada 2 o 3 minutos aproximadamente, se puede ver pasar una camioneta 4×4 de GOPE, FF.EE o PDI, un helicóptero policial, un drone, un zorrillo, un furgón blindado o una de esas nuevas tanquetas israelí marca PANHARD, las 24 horas del día, los 365 días al año. Un silencioso estado de sitio focalizado rigurosamente hacia el movimiento mapuche en resistencia, aquel contexto represivo que no sale en los grandes medios de desinformación masiva.

Por Vicente Montecinos desde Wallmapu

 

 

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