El ataque del 22 de julio de 2018
El 22 de julio de 2018, un camión grúa y un equipo de maquinaria de sondeo de napas subterráneas fueron destruidos en un ataque incendiario contra una piscicultura en construcción de la empresa SalmónChile Ltda. Esta piscicultura estaba ubicada en el sector Mune Bajo, comuna de Pitrufquén, región de la Araucanía. Mediante un comunicado difundido en su momento, el Órgano de Resistencia Territorial (ORT) Kilapan, de la Coordinadora Arauco Malleco (CAM), reivindicó la autoría del ataque.
En su comunicado, la CAM enmarcó la acción dentro de lo que describió como su lucha frontal contra inversiones de tipo forestal, minero e hidroeléctrico. Según la organización, estas inversiones buscan depredar el territorio mapuche, particularmente la cuenca del río Toltén, donde se emplaza la comuna de Pitrufquén. El texto reafirmó el compromiso de la organización de "defender los espacios de cualquier amenaza" y de respaldar las decisiones que las comunidades locales adopten en su proceso de autonomía territorial.
La denuncia contra el alcalde de Pitrufquén
El comunicado incluyó además una denuncia directa contra el entonces alcalde de Pitrufquén, Jorge Jaramillo, a quien acusó de no haber realizado gestiones para frenar la construcción del proyecto de piscicultura. Además, lo caracterizó como representante de intereses alineados con el Estado chileno y el mercado, antes que con las comunidades del territorio.
La empresa y el entorno del río Toltén
La piscicultura atacada correspondía a una empresa que operaba bajo la razón social SalmónChile Ltda. –una sociedad distinta de la asociación gremial de la industria del salmón conocida por las mismas siglas–. Se dedicaba presuntamente a la cría de especies acuícolas y estaba en fase de construcción al momento del ataque. Se ubicaba en una zona de la Araucanía donde la actividad acuícola de agua dulce ha tenido una presencia menor que en las regiones de Los Lagos y Los Ríos, más al sur.
El río Toltén, mencionado en el comunicado como uno de los cursos de agua que la organización busca proteger, es uno de los principales ríos de la región de la Araucanía. Nace en el lago Villarrica y desemboca en el océano Pacífico cerca de la localidad de Toltén. Además, ha sido objeto de otras disputas territoriales y ambientales registradas en la cobertura de la época, incluidas oposiciones a proyectos hidroeléctricos en su cuenca alta.
El ORT Kilapan dentro de la estructura de la CAM
El ORT Kilapan, responsable de esta acción específica, forma parte de la estructura descentralizada de Órganos de Resistencia Territorial de la CAM. Cada uno de estos órganos está organizado por identidad territorial mapuche y tiene capacidad de reivindicar acciones de forma autónoma bajo el nombre de la organización.
Consecuencias: sin condenas y un patrón de ataques a inversiones
No se registran antecedentes públicos de que alguna persona haya sido identificada o condenada judicialmente por el ataque contra esta piscicultura de julio de 2018. Tampoco hay registro de que el proyecto haya sido efectivamente detenido o modificado a partir de esta acción.
Los ataques contra infraestructura de proyectos productivos en fase de construcción, como esta piscicultura, forman parte de un patrón más amplio documentado en la Araucanía durante esos años. En ese patrón, organizaciones de resistencia mapuche apuntaron de forma reiterada contra obras en etapa temprana –antes de su puesta en marcha– como una forma de encarecer o desincentivar directamente la inversión en el territorio. Estudios económicos posteriores citaron este fenómeno entre las razones detrás de la caída sostenida de nuevos proyectos de inversión forestal y acuícola en la región durante la década siguiente. Algunos reportes llegaron a señalar años sin ningún proyecto forestal de envergadura contemplado para la zona. Gremios empresariales de la región atribuyeron este retroceso directamente al clima de inseguridad generado por ataques de este tipo, incluidos los dirigidos contra proyectos aún en fase de construcción como esta piscicultura. Su inversión inicial quedó seriamente comprometida antes incluso de entrar en operación comercial plena.