Werken Hugo Melinao habla de la persecución política y la caída del montaje “Operación Tauro”

Octubre 12, 2017 | 669 Visitas
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MALLEKO, PAILAHUEKE/ Hace un poco más de una semana fue absuelto Hugo Melinao Licán, dirigente mapuche que fue acusado de estar formando “escuelas de guerrillas” en la Araucanía, específicamente en la zona de Pailahueque, Ercilla. Luego de ocho meses en prisión preventiva en la cárcel de Angol, el Tribunal Oral en lo Penal de la misma ciudad decidió absolverlo de todos los cargos que se le imputaban por la falta de pruebas que lo inculparan. No obstante, no ha sido la primera vez. Durante el 2010 fue acusado de quemar un bus de la Forestal Mininco, pero se repitió la historia. Fue absuelto. Hoy no descarta una querella en contra del Estado.

VER NOTA ANTERIOR: VIOLENTO, MASIVO E ILEGAL ALLANAMIENTO EN PAILAHUEQUE, ENERO 2017

“Siempre tuve la tranquilidad que algún día todo se aclararía a mi favor. Estuve ocho meses preso en la cárcel de Angol, pero en todo momento supe que no tenía ninguna responsabilidad por lo que se me inculpaba y que saldría libre algún día. Todas las acusaciones fueron solamente calumnias hacia mi persona, todo fue parte de un montaje que no lo pudieron hacer eterno.

Cuando fui detenido el 29 de enero de este año, se me acusó de estar formando un grupo de guerrilla en la Araucanía. Esa tarde había organizado una junta cultural para pintar murales y conversar sobre la represión que viven los pueblos originarios a manos del Estado y su policía. Había niños, jóvenes, mujeres y distintos trabajadores. Y la verdad es que todos la vivieron en carne propia. Ninguno se salvó de presenciar la fuerza desmedida con que nos tratan a diario los policías en nuestras tierras.

Ese día quedaban alrededor de 40 personas, entre ellos niños. Muchas otras ya se habían retirado. Pero a nadie le importó el daño psicológico que causa un allanamiento así. Fue eterno, estuvieron hasta las cinco de la madrugada del otro día. Fue como si se estuvieran divirtiendo con lo que ocurría. Había más de veinte vehículos, gente del GOPE, fuerzas especiales y todos en busca de las supuestas escuelas de guerrillas que nunca existieron. Me acusaban de que teníamos armas de plástico, pero en verdad nunca supe de qué armas hablaban.

Y este no fue el único allanamiento, realizaron otros en varios lados en busca de lo mismo. Hubo en Renaico, Castro, algunos sectores de Santiago y acá cerca de Ercilla, donde siempre hay mapuches que están siendo vigilados por carabineros. Fue un operativo de inteligencia súper grande y no pillaron nada en ninguno de estos lados. Todo terminó conmigo preso sin pruebas.

Lo que la fiscalía me explicó fue que toda la información que habían recopilado de mí era la de un comandante de la Escuela de Guerrillas de la Araucanía. Tenían antecedentes de cuando hice el servicio militar, que había sido instructor de reserva, que tenía conocimientos y que estaba llevando soldados en práctica en el WallMapu. En ese momento no dimensioné cuanto estaban desprestigiando mi imagen. Ahora que soy libre, sé que seguirán habiendo mentiras hacia mi persona, porque siempre intentan inculparnos para desviar la atención de los problemas sociales o de nuestras verdaderas causas.

Pero nada de esto es nuevo para mí. Soy dirigente mapuche desde el 2008, fundé la comunidad Rayen Mapu, que trabajaba mucho en la recuperación de tierras que nos fueron robadas, pero en el 2013 la intervinieron por parte de la policía.

Al poco tiempo después asesinaron a mi hermano Rodrigo Melinao estando en clandestinidad. Ahí formé otra comunidad a la que le puse su nombre para reivindicar su memoria. Fue condenado injustamente por la quema de 60 hectáreas de eucalipto de la empresa Bosques Cautín S.A., de la que él no tuvo nada que ver. Sacamos rápido un comunicado diciendo que se iría a la clandestinidad tras el montaje, pero semanas después apareció muerto por impactos de perdigones en el tórax. Según sabemos por parte del Servicio Médico Legal estuvo bastante rato con síntomas de golpe y tenía hematomas en su cuerpo. Este asesinato no pudo haber sido al azar, sabemos que fue organizado por más de una persona.

La causa en más de una oportunidad la han querido cerrar, pero no hemos dejado que pase. Como familia necesitamos saber quiénes fueron sus asesinos, aunque todo esto haya sido una protección política más del gobierno de Sebastián Piñera y los grandes empresarios del sector.

El Estado siempre ha sido opresor contra todo el pueblo mapuche y con mi familia en especial. Por un lado está todo lo ocurrido con mi hermano, y por otro que me han inculpado dos veces por delitos que no cometí.

Durante el 2010 fui encarcelado porque supuestamente quemé un bus de la Forestal Mininco. Estuve cinco meses en la cárcel y salí porque no había nada para inculparme. En el 2014 me encerraron por atentar contra camiones en la ruta 5 sur en Pailahueque. Esa vez me fueron a buscar a la casa durante la noche. Había una bulla de perros insoportable en la calle y salí a ver qué estaba pasando, no alcancé ni a ponerme ropa. Abrí la puerta y me preguntaron “¿Hugo?”, “sí”, les respondí. Después de eso me llegó un balazo en la pierna. Tengo claro que estaban preparados, porque me dieron justo en la pierna entre tanta oscuridad. Luego me llevaron a un hospital y allá un comandante de Carabineros me dijo que estaba detenido. Recuerdo que no me leyó ni los derechos. Yo quedé helado, porque era una víctima más e iba a quedar preso sin saber qué estaba pasando. Más tarde me enteré de los atentados y supe altiro que me querían culpar. Fue un intento aberrante para bajarme de todas mis responsabilidades como dirigente mapuche. Pero así es el Estado chileno y su policía con los pueblos indígenas.

Antes de ser tomado detenido este año, habíamos estado intentando reivindicar 2000 hectáreas del sector de Pailahueque que le quitaron al Lonko Anselmo Enef-Pailahueque, que era el dueño real de esos terrenos, según estudios que habíamos estado haciendo. Por lo que sabemos su traslado fue forzado hacia Victoria porque se iban a instalar líneas férreas y corrientes de alta tensión en sus tierras en 1814. Hoy están las forestales Mininco, Bosques Arauco, Forestal Cautín S.A. y latifundistas alemanes, chinos y de otros países que han sobreexplotado los suelos realizando bastantes plantaciones de arándanos.

Yo nací en Lolocos, que fue una tierra que se logró recuperar en 1960 y en que asesinaron al Lonko Manuel Levia, al que despojaron por el 1800. Nuestra gente poco a poco recuperó el terreno. Ya en el 2014 nuestra comunidad recupera lo último que le tenían usurpado los particulares y forestales Mininco y Bosques Cautín S.A., que es la zona de Chiguaihue. Incluso tenemos un título ancestral por parte de Manuel Levia que fue desaparecido tras su muerte, que explica bien los planos y los límites de estero a estero y cuánto era lo que cada Lonko y Cacique tenía en esos tiempos.

Lamentablemente, el Estado siempre ha sido opresor con mi familia y con muchas otras. Ha creado montajes junto a empresas y camioneros para desviar la atención, como la “Operación Huracán”. Tengo la intención de tarde o temprano demandar al Estado Chileno por daño y perjuicio en mi contra, porque todo fue falso. Es tanta la represión que sufrimos que cerraron una escuela porque el territorio, que fue robado por la Iglesia Católica, se lo cedió a Carabineros para que ellos se instalaran allí para más control en nosotros.”